14 de mayo de 2022

 CASTILLO DE LA MATA:

Turia, Las Palmas de Gran Canaria. Está situado junto al edificio del Cabildo de Gran Canaria en el barrio de Triana.

El Castillo de Mata, Castillo de Casa Mata o Cuartel de Alonso Alvarado.

El primer Castillo fue construido por el ingeniero Juan Alonso Rubián en 1577. Originalmente se construyó un torreón redondo situado al final de la muralla. Deteriorado por los ataques de la armada holandesa capitaneada por Pieter van der Does en 1599, fue reedificado por Francisco de la Rúa tras la derrota de los holandeses en esta zona y recibió el nombre de Castillo de Casa Mata.

Sirvió de alojamiento para las fuerzas del cuerpo de artilleros del ejército español hasta 1997. El 22 de abril de 1949 fue declarado Monumento Histórico Artístico.

En 2002, durante una intervención arqueológica, se descubrió el cúbelo original. Este descubrimiento conllevó posteriores intervenciones arqueológicas con el objetivo de restaurarlo y rehabilitarlo. Se pone en marcha un proyecto de museo que culmina con su inauguración el 18 de marzo de 2015.

Los guardas de seguridad del castillo hablaron en varias ocasiones de llantos y lamentos de un hombre. Puertas que se cerraban y abrían de forma brusca en las salas del Museo de la Ciudad. "Era como si alguien tocara para pedir permiso para entrar". Ruido de desplazamientos, voces de gente que se acercan en grupo. La sensación de sentirte acompañado.

"Todavía recuerdo aquel día que se calló un cuadro, fue así de repente", señala Patricia Santana, guía del museo. "Quien más, quien menos, todos hemos escuchado algo aquí dentro al caer el sol". 

Dentro de sus murallas había mazmorras en la que los enemigos capturados eran encarcelados y muchas veces torturados, acogieron tanto sufrimiento que no es raro que algo quede en este lugar.

13 de mayo de 2022

 LA CASA FRIAS:

Zona de Frías, el Escobonal, parte alta de Güímar, Comarca de Agache, Tenerife.

Todo comenzó alrededor de 1943, cuando la solitaria y humilde vivienda de una familia de cabreros, formada por el matrimonio, un hijo y siete hijas, empezaron a vivir una serie de fenómenos, que hoy conoceríamos como “Poltergeist”.

Se desataron sin previo aviso y se prolongaron durante varios meses, con el detalle curioso que cuando los padres, decidieron enviar a alguna de sus hijas al pueblo, a casa de algunos familiares, los fenómenos las siguieron a sus nuevos hogares, aunque sin dejar de producirse cada día con mayor fuerza en la propia casa de Frías.

Según contó D. Alejandro (único hijo varón del matrimonio) cuando contaba con 75 años, el pensaba que todo aquello vino por un vecino que quería quedarse con la casa y sus 300 cabras. Ese hombre y su hermana tenían un libro de magia en su casa y entre los dos hacían cosas así, usándolo contra la familia y contra otros muchos vecinos. Era muy mala gente, y cuando usaban la magia blanca, no era tan malo, pero cuando usaban la negra, entonces aquello era terrible.

Con nosotros empezó un día que estábamos todos juntos, con unos vecinos y a la hora de comer empezaron a caer piedras del cielo, eran piedras de distintos colores, negras, amarillas, blancas, etc. Todas caían al suelo mojadas, como si les acabasen de escupir, antes de lanzarlas. Caían desde todas partes a la vez, algunas sobre nosotros, sobre el tejado, los animales, etc.

A partir de ese día, pasaban cosas a todas horas, aunque eran más fuertes a mediodía y por la noche. Muchas veces estábamos sentados a la mesa, a punto de comer, cuando, de repente, saltaban todos los platos y la comida por los aires, chocando contra las paredes y el techo, para luego caer al suelo.  

Avisamos al dueño de la finca para que viniera a ayudarnos, ya no podíamos más. Cuando llego y le contamos todo, se rió mucho y dijo que esa noche se quedaría él solo en la casa para demostrarnos que no había nada raro. Al poco rato, se acercó hasta unos barriletes de 15 litros que teníamos para guardar el vino, entonces le saltaron algunos barriletes a la cabeza y otros salieron corriendo tras él hasta bastante lejos de la casa. Desde lejos nos gritó que aquella casa estaba embrujada y que llamaría al cura del pueblo para que viniese.

Vino primero el cura del pueblo, y luego otro del Obispado de La Laguna, y ambos salieron corriendo y gritando que aquello era cosa del diablo y que no querían saber nada.

En aquellos momentos ya, la maquina de coser funcionaba sola, a algunas de las chicas, algo invisible les golpeaba y, caían al suelo inertes como en estado de catalepsia. Los perros y las cabras no se acercaban a la casa por temor, llegando a salir en estampida sin motivo aparente, huyendo de los alrededores de la casa.

Un día llegó hasta la casa un espiritista, parece ser que era cubano, al que alguien avisó de lo que allí pasaba. Pidió permiso para realizar algunos rituales y ante la desesperación de la familia aceptaron su ayuda. Les dijo que tenía que poner algunas cosas alrededor de la casa, puso unos cables hasta una pequeña fuente cercana, enterrando los extremos en distintos lugares de la casa. Luego se fue encerrando en cada habitación de la casa, pidiendo que mientras él estuviese dentro, nadie, oyeran lo que oyeran, entrase en dicha habitación. Fueron muchos días los que el cubano, estuvo trabajando dentro de la casa.

Actualmente el estado de la casa de Frías es de total abandono. Parte del techo ha caído, al igual que alguna pared lateral.  

9 de mayo de 2022

 LA CASA DEL NIÑO:

Paseo de San José, en la zona de Zarate en las Palmas de Gran Canaria.

El edificio fue donado por el Conde de Vega Grande y realizado por Miguel Martin Fernández de la Torre, creándose con el objetivo de “Auxilio Social” para los huérfanos de la Guerra Civil. Se empezó en 1938 y se inauguró en 1944.

El edificio fue declarado bien de interés cultural en el 2017. En la actualidad dicho edificio se deteriora, ya que las administraciones que lo gestiona no se han puesto de acuerdo para darle un uso durante muchos años, debido a las carencias sociales. Dicha Casa cierra sus puertas en 1991 puesto que no reunía las condiciones adecuadas debido a las inundaciones continúas que sufría.

Hay casos de de suicidio infantil y maltrato por parte de las monjas que llevaban el centro. No son pocos los que afirman que se sienten tristes cuando cruzan sus muros, incluso sienten ganas de llorar. Todos les tenían miedo a don José Martel, el párroco de de la Ermita de San José, daba clases de catequesis, de formación espiritual, una vez le despegó la oreja a un niño al levantarlo en peso por ella, se subía la sotana y pegaba puñetazos y patadas a los niños como si fueran mayores, de noche se metían en los camastros y no se levantaban ni para ir al baño porque se oían siempre ruidos, llantos, quejas, gritos, gemidos, daba mucho miedo estar allí .

Pablo Ruiz, un vigilante de seguridad recuerda los sucesos que presenció mientras recorría sus pasillos, desde movimientos a sombras o silueta negras que pasaban de un lado para otro. Los de seguridad empezaron a trabajar con perros que revisaran el lugar, pero el perro se sentía temeroso y nervioso al llegar a ciertas zonas como la cocina o el pasillo de la parte trasera de los vestuarios, era como si viera algo delante de el que lo dejaba inmóvil.

Una de las apariciones es el de una mujer delgada, de pelo oscuro y camisón blanco, que sube a la azotea de la torre y se precipita al tejado de la iglesia que hay debajo. Cada noche a las 3 de la mañana un llanto estremecedor surgía de una de las habitaciones y se extendía por todos los pasillos, era el sonido de niños pequeños como pidiendo ayuda.

Debido a todo esto el personal llegó a pedir el traslado e incluso bajas medica, estando en manos de psicólogos durante 4 o 5 meses.

Gente que ha estado en el lugar cuentan que lo peor fue subir a la torre, parecía que teníamos 50 kilos de peso sobre la espalda, sin oxígeno, y con la sensación de estar siendo seguidos por más gente. "Una cosa que nos ha llamado la atención es que en el edificio, que está totalmente abierto, no tiene ventanas, pero no corre absolutamente nada de aire. No hay corriente".



6 de mayo de 2022

 CASA DE LOS MIEDOS:

Conocido como casas de Aguilar, municipio de Santa María de Guía, cerca del pueblo de Santa Inés, Gran Canaria.

Según las historias que cuentan en este vecindario, muchas familias han pasado por estas pequeñas cuatro paredes y todas han abandonado la casa al año de estar viviendo en ella.

Los vecinos narran las historias de las familias que en su interior han estado, que escuchaban el ruido tenebroso de cadenas en el interior de la casa, goteras que caían del techo, pero que al revisar la casa no se encontraba rastro alguno de humedad, fuertes golpes en las paredes desde el exterior.  

Una noche tranquila, a los inquilinos los despierta un gran jaleo, ruidos fuertes y voces que despiertan a toda la familia. El padre de familia, ya cansado de escuchar esos berridos y sonidos extraños, decide ir a investigar. Cuando sale de la casa, descubre que los ruidos provienen del gallinero, inmediatamente no lo duda y corre hacia este, pensando que le estaban robando sus preciadas gallinas. Cuando llega se queda perplejo, porque en el gallinero de donde provenían esos ruidos, que parecían que estuvieran torturando a las gallinas, no había absolutamente nada. Los animales gozaban de un sueño placentero y profundo.

Estos sucesos como otros similares hacían que cada familia que vivía en esa casa, la abandonara al poco tiempo de estar allí. La teoría que se cree que es la más acertada es la que cuenta como una pareja de recién casados, avariciosos por el dinero, deciden timar y robar el dinero a muchas familias de la zona. Otra pareja decide tomarse la justicia por su mano y en esa noche fría y con el ambiente cargado del más puro odio, deciden matar a todo su ganado y gallinas.

La familia extrañada por el alboroto decide ir a defender a sus animales, pero esta acaba igualmente asesinada por sus deudores que querían venganza. Muchas personas aseguran que el espíritu de la familia que fue asesinada, todavía vaga por esas fincas.  

5 de mayo de 2022

 BARRANCO DE BADAJOZ:

El Barranco de Badajoz o Chamoco, es un barranco o cañón situado en la isla de Tenerife en Canarias, enmarcado dentro del término municipal de Güímar en el sureste de la isla.

El barranco de Badajoz es uno de los grandes puntos de peregrinación ufológica no solo de España, sino del mundo. Si bien no existen muchas pruebas científicas que prueben esto, la cantidad de testimonios hacen que ya no sea una especulación, sino que algo debe suceder en realidad.

Ovnis, seres blancos, teleplastia, cánticos extraños y luces muy raras, son sólo algunas de las historias que casi todos los tinerfeños conocen.

En 1912 dos trabajadores de las galerías de agua de Izaña, estaban trabajando como cada día cuando la pared que estaban excavando se les vino abajo de repente, dejando al descubierto una galería hasta entonces desconocida. Fue en ese preciso instante cuando lo imposible se presentó ante ellos.

Tres seres luminosos, se acercaban poco a poco a ellos como si levitasen sobre el suelo. Los dos trabajadores salieron huyendo para dar parte de lo que vieron a la Guardia Civil. Horas más tarde volvieron al lugar de los hechos, donde la galería descubierta estaba en completa oscuridad, sin ninguna presencia ni rastro alguno.

En el año 2005, tres amigos llevaron a cabo una expedición que recogieron con todo detalle en un cuaderno de campo. En él relataban que mientras descendían por el sendero, todos tenían la sensación de que algo revoloteaba sobre sus cabezas, y de hecho en muchas ocasiones agachaban a la vez las cabezas por miedo a que algo chocase contra ellas. Casi en un acto reflejo, el destacado fotógrafo Teyo Bermejo, aún sin ver nada comenzó a disparar su cámara.

Al revelarla se puede observar una especie de ser alado. Alumbraban una y otra vez al cielo para poder iluminar lo que supuestamente volaba por encima de ellos, al cabo de unos minutos, a aquellos misteriosos aleteos se sumaron los llantos de un niño y unos graznidos profundos y extraños que llegaron a asustar a los excursionistas.

Existe multitud de testigos que afirman haber vivido una experiencia similar. Pero la historia más sorprendente es la que ha sido llamada la de “La niña de las peras”. Todo ocurrió en el año 1905, unos padres mandaron al barranco a su hija para que recogiera fruta para el postre. Inesperadamente la niña desapareció, sumiendo en un gran revuelo a todo el municipio. Se rastreó el lugar durante varios días, pero no hallaron rastro alguno de la pequeña. Era como si se la hubiese tragado la tierra.

30 años más tarde, la niña volvía a casa como si tan sólo hubiese estado fuera unos minutos. Mientras sus padres habían acusado el paso del tiempo, la niña aparecía con la misma edad y aspecto con el que desapareció, tres décadas atrás.  La niña contaría más tarde, que mientras que recogía las peras, vio a un ser muy alto vestido de blanco que llamó su atención. Sin temor alguno, acompañó a este hasta el interior de una cueva y una vez allí descendieron por una escalera hasta una especie de jardín, en el que había más seres de blanco como al que siguió. La niña charló con aquellos seres durante unos instantes, hasta que el primero la llevó de regreso hasta el lugar en donde había estado cogiendo las peras.

Hay muchos investigadores que formulan la hipótesis de que los nazis pudieron estar en el Barranco de Badajoz. Para ello se basan por un lado en que se sabe con certeza que los nazis estuvieron en el Archipiélago y por otro el hallazgo el 28 de julio de 1991 en el Barranco de Badajoz, de una empuñadura o embellecedor  de una daga, que nos muestra un ser alado.

Hay 7 minas para la extracción de agua situadas en el Barranco, Acaymo es conocida también como la  “Cueva negra”, con una longitud de 1.975 metros. El Almagre con 2.900 metros de longitud.  Chamoco es la galería más escondida y la más larga, tiene 4.086 metros de longitud. Aceviño con 2.275 metros cuenta con edificaciones en su entrada que sirvieron de alojamiento a los mineros y almacén de máquinas y herramientas. Nuestra señora del Socorro con 1.879 metros de galería. El  Cañizo de 1.815 metros es la mina más corta del Barranco. Izaña la más antigua ya que las excavaciones comenzaron en 1912. Se ignora la longitud de esta mina.

Hay un rostro en el relieve de la montaña que se define con una nitidez sorprendente, puede verse en la parte baja del Barranco de Badajoz, en la pared S.O. Se encuentra justo encima de la mina Acaymo y es conocido como la Cara del Niño.  

Misteriosos seres alados, nieblas de «comportamiento» extraño y que aparecen en días soleados, ruidos de origen desconocido, gente que se ha sentido «zarandeada» por fuerzas desconocidas, comportamiento errático de cámaras fotográficas. Otros testigos aseguran haber escuchado una voz desagradable surgiendo de las entrañas del Barranco pero también de melodías muy similares a cantos gregorianos, perfectamente audibles. El avistamiento de esferas de luz parece también algo común, que sobrevuelan las paredes de la montaña y que desprenden una luminosidad espectacular.



 CASA FUSET (CASA FRANCO):

Monte El Moquinal, la laguna, Tenerife.

Esta gran vivienda recibe varios nombres: Casa del Pánico, Casa Fuset (antiguo dueño), Casa de Franco (se dice que se llegó a hospedar en ella) y Casa de los disparos.

Los terrenos en donde se ubica la casa, ubicada en una zona boscosa y difícilmente accesible situada en el macizo de Anaga, perteneció a Benito Pérez Armas, conocido político, periodista y literato canario, el cual se casó en 1914 con Elena González de Mesa cuya familia era propietaria de las tierras de los alrededores de la casa desde el siglo XVIII. Tras la muerte de Pérez Armas, el lugar pasó a Lorenzo Martínez Fuset de origen andaluz, el cual vivió en Santa Cruz de Tenerife desde 1921 a 1922.

En 1927, Fuset se casó con la hija de Benito Pérez Armas. La casa sería construida en los años 40. El edificio estuvo habitado hasta los años 80, tras lo cual fue abandonado y permanece desde entonces en estado ruinoso.

En 1991 en la zona en donde se ubica la Casa Fuset se escondió el asesino Dámaso Rodríguez Martín (apodado" El Brujo") durante su fuga de la prisión Tenerife II. Este criminal murió, pegándose un tiro durante la persecución policial de la que fue objeto, si bien no en la Casa Fuset como se piensa.

Famosa también por otros motivos más misteriosos, de manera paralela se sitúan en la Casa Fuset y en los alrededores de ésta, detonaciones de arma corta que surgen de la nada, pasos dados por “presencias” invisibles e incluso apariciones, descripciones que se han venido a sumar a la creencia popular de que en ese lugar se cometieron asesinatos durante la dictadura.




4 de mayo de 2022

 PALACIO DE JUSTICIA DE LAS PALMAS:

Este edificio se ubica en las palmas de Gran Canarias y data de 1965. La Real Audiencia de Canarias fue creada en el año 1526 como Tribunal de Apelación y durante siglos tuvo como sede el antiguo edificio de las casas consistoriales en la plaza de Santa Ana. Más tarde ocupó el edificio del convento de San Agustín fundado en este lugar en 1664 hasta que los agustinos dejaron el convento forzados por la Ley de la desamortización de 1836.

Este antiguo edificio, situado en el barrio de Vegueta, en la capital gran canaria, es un inmueble de relativa nueva construcción, aunque sus cimientos fueron erigidos sobre un antiguo convento agustino. En su ala lateral posee una gran torre que une a dicho edificio con la iglesia de San Agustín, aunque dicha torre pertenece al ministerio de justicia; y es en esta torre donde suceden la mayoría de los acontecimientos.

Según cuentan diversos testimonios, tanto de empleados del interior como personas que han frecuentado el lugar, en su interior suceden  manifestaciones de índole paranormal. Llevan pasando durante más de 20 años, se escuchan pasos, risas, luces que se encienden solas al paso de las personas o incluso cánticos, a los que el personal de vigilancia acude para comprobar que no hay nadie en dicho lugar. Muchos de los funcionarios que ahí trabajan, han podido escuchar cómo se rodaban muebles o máquinas; y en ocasiones en ciertas habitaciones, han sentido como una energía que les observa, aunque nunca han visto nada más allá de sombras en las paredes.

El cuerpo de seguridad del lugar también ha podido escuchar voces, ruidos y sonidos extraños. Que fuera construido sobre los cimientos del convento agustino daría cierta explicación a los cánticos y diversos sonidos que algunos testigos coinciden que sucede en su interior, siendo las almas en pena de los agustinos muertos en dicho convento los protagonistas de esas fúnebres manifestaciones.

 LA CASA LERCARO:

Calle San Agustín 22, San Cristóbal de La Laguna (Islas Canarias).








Esta joya de la arquitectura lagunera comenzó a construirse en 1593 por
Francisco Lercaro de León, que procedía de una familia de comerciantes genoveses que se instalaron en Tenerife después de terminada la conquista.

La edificación sufrió ampliaciones en los siglos XVII y XVIII, obteniendo su máximo esplendor, aunque también se llevaron a cabo obras en el siglo XX. A lo largo de su historia, ha tenido diversos usos. En los años 40 fue albergue de un destacamento militar, denominado popularmente como “los antigases”. Después se convirtió en sede de la facultad de Filosofía y Letras. En los años 70 fue adquirida por el Cabildo, que llevó a cabo obras de restauración para ubicar el Museo de Historia de Tenerife.

La antigua casa de la familia Lercaro, se localiza en la calle de San Agustín. En este inmueble vivió Catalina, que algunos suponen que fue hija de Antonio Lercaro y a la que obligaron a contraer matrimonio con un hombre de avanzada edad, por lo que la joven decidió quitarse la vida arrojándose el mismo día de su boda a un pozo de la parte trasera. 

La leyenda dice que el cuerpo de Catalina está enterrado en una estancia de la casa, debido a que, al haberse suicidado, la Iglesia se opuso a que recibiera cristiana sepultura en un cementerio.  Estos hechos motivaron que la familia Lercaro se trasladara a vivir a La Orotava.

Muchos son los testimonios del personal que allí trabaja, una de las chicas encargadas de la biblioteca del Museo vio sentada a una mujer, mirándola fijamente y desapareciendo al percatarse de su presencia. Un joven apoyó el testimonio con lo que presenció un día: “Jamás olvidaré aquella mañana, cuando vi pasar un bulto blanco muy luminoso con forma de mujer”. Otro empleado añadió: “Vi una nube blanca que se puso a mi lado, pero al prestarle atención se esfumó”. Otro joven añade: “Resulta muy aterrador cuando sabes que estás solo en la casa y oyes en el piso superior misteriosos pasos, algo que siempre sucede, igual que las apariciones”. “Los pasos invisibles se escuchan siempre desde la sección VI hasta el lugar donde se encuentra la vitrina que alberga una imagen de Cristo”.

Más increíble resulta la siguiente historia que cuenta otro testigo: “Aquella mañana no había nadie en la sala de didáctica. De pronto se oyó un ruido y la puerta se cerró. Se podría pensar que fue el viento, pero lo más misterioso es que estaba cerrada por dentro con llave, sin haber nadie en el interior de la habitación. Tuvimos que entrar por una ventana, la cual forzamos, y abrir la cerradura”.

Uno de los testigos afirma que una joven trabajadora del museo dejó un vaso de cristal en una de las mesas del piso de arriba y, cuando fue a buscarlo, no sólo lo encontró en otro punto de la mesa, sino roto en mil pedazos.

Otra historia curiosa es la que le ocurrió a un hombre que cargó sobre sus hombros unas vigas para subirlas al piso de arriba. Cuando llegó vio que la puerta donde tenía que entrar estaba cerrada con un tablón que la reforzaba. Decidió dejar la carga en el suelo, pero antes de hacerlo el trozo de madera que aseguraba el cierre saltó por los aires y las dos hojas de la puerta se abrieron de par en par.

A Héctor Pérez se le coló un extraño “no” muy grave y prolongado en su grabadora cuando hacía una entrevista. Para conocer más de esta psicofonía y de la casa, optó por llevar al lugar a una “sensitiva”, quien sintió mucho dolor en el granero y se puso mucho peor en la antigua cocina, percibiendo a una joven que la habían torturado quemándole los brazos. Por si fuera poco, dos personas que trabajan en el museo juran haber visto a una muchacha que los observaba desde el granero y que luego desaparecía, estando ellos solos en la casa, ya que se encontraba cerrada al público.

En el año 2011 el grupo Clave 7 de investigación de temas paranormales, con el permiso del director del Museo del Cabildo, acudió a dicho inmueble para hacer un estudio sensitivo con la médium Angie Freeland y el grupo Tenerife Paranormal Society. La médium se dirigió al punto exacto donde solo este redactor sabía que estaba el pozo. En ese momento dijo que lo percibía debajo de ella. Luego se concentró más, visionó joyas y un cuerpo con un traje blanco.

Al preguntarle si era un cuerpo espiritual o físico, dijo que estaba en el fondo de forma material, y precisó que era de una mujer. Le preguntaron cómo había llegado ahí ese cuerpo y señaló que la joven se había tirado del corredor más alto del Palacio de Lercaro, que cayó cerca del pozo y como aún no había conseguido su muerte se arrastró hasta tirarse dentro del mismo.

Hay que destacar que antes de hacer dichas afirmaciones, la médium Olga Pérez Marrero, sensitiva del grupo Clave 7, había dado a conocer datos semejantes a los de Angie Freeland. Josephine Mateos, sensitiva del grupo Clave 7, percibió a Catalina tirándose al pozo de rodillas y que, en las mismas, antes de hacerlo, lleva heridas, lo que concuerda con lo que apunta la médium de que al caer avanzó hacia el pozo para tirarse.

Josephine vio a esta mujer con pelo largo y negro, ojos claros verdosos, manos delgadas y con un camisón blanco o beis con bordados en azul y rosa. Tanto Josephine como Olga sintieron opresiones, angustias y torturas, lo que fue ratificado por la médium Angie Freeland, pues, aunque no lo sabían estaban en las mazmorras donde recluyeron a presos. Olga notó la presencia de militares y monjes.



 HOTEL RURAL FINCA LA RAYA:

El hotel finca La Raya o casa de Vargas, en el municipio tinerfeño de Güímar, con más de cinco siglos de historia, acumula multitud de casos paranormales de los que quedaron constancia gracias al equipo de investigación Clave Siete de Tenerife al sacar a la luz lo que en Güímar era, desde hace décadas, un secreto a voces que le valió al inmueble el sobrenombre de la “casa del miedo”.

El edificio se levantó en el siglo XVI. Sin embargo, su estilo pertenece al siglo XIX. Carmelina Rosa, heredera por vía paterna de las instalaciones y responsable junto a su esposo Francisco Toledo vivirían años atrás en la víspera de la noche de difuntos una experiencia que aún no ha sabido explicar. “Ya durante la restauración los problemas fueron constantes e inexplicables, como si algo nos intentara alejar del lugar. Estando yo en la cocina, una ventana se cerró bruscamente y al comprobarla vi que el cerrojo estaba echado. El azúcar y la sal se cayeron al suelo desde la despensa junto a varios calderos, mientras que en el piso superior se escuchaban pasos acelerados, comprobé que no había nadie arriba, muchos inquilinos han sentido esos pasos en la galería acristalada, que antaño fue una balconada por la que, cuenta la leyenda que cierta joven despechada, se arrojó al estanque de abajo donde murió.

Durante muchos años la casa estuvo en estado de semi-ruina, antes de que se restaurara y cuentan que mientras se desarrollaban las tareas de acondicionamiento, se escuchaban ruidos de procedencia incierta, puertas y ventanas que se abrían y cerraban de forma espontánea, sombras y extrañas sensaciones, como si los trabajadores no estuviesen solos en el lugar. Una vez convertido en hotel, no son pocos los clientes que coinciden en describir los mismos fenómenos.

Hay una habitación que destaca porque en ella es donde al parecer se presenta la figura de una mujer que se sienta en un lado de la cama mientras el inquilino duerme. Una pareja de origen belga vio a los pies de la cama, sentada en la misma, una mujer vestida con un camisón blanco y la mirada perdida.  

Durante la inspección una sensitiva pudo percibir “algo” en esta estancia. Según ella, vio a una mujer de unos 30 años, de pelo largo y castaño oscuro, que vestía un camisón blanco-azulado. La vio sentada en el borde de la cama. Su rostro expresaba una gran tristeza.

Francisco nos cuenta la leyenda de una pianista que se alojaba en una habitación de ese piso a principios del siglo XX, cuando el hotel se destinaba a atender a enfermos con problemas pulmonares. La joven se enamoró del propietario de la casa y, al no ser correspondida, se habría tirado por una de las ventanas del pasillo.

Carmelina nos habla de su padre, un hombre que no le tenía miedo a nada, sin embargo, cierto día,  se lo encontró en un estado de shock. “Había visto algo raro en la casa, pero no sabía, o no quiso, decir el qué. Un hombre fuerte como mi padre se desmoronó ante algo que vio y no sabía explicar”.

Según se cuenta, una mujer estuvo encerrada en la ultima planta de este lugar mucho tiempo por su marido. Cierto día logró salir con tan mala fortuna de que cayó accidentalmente o no, por la escalera. 




3 de mayo de 2022

 PRISION OLD ADELAIDE GAOL:

 18 Gaol Road, Thebarton, Australia.

La cárcel operó desde 1841 hasta 1988. La prisión es ahora un museo, una atracción turística y un centro de funciones. Está abierto para visitas auto-guiadas los 7 días de la semana y los tours de fantasmas también operan por la noche.  

El 2 de diciembre de 1840, los primeros prisioneros, unos 14 deudores, fueron trasladados de la antigua cárcel temporal para ocupar el primer patio que se completará en el nuevo Adelaide Gaol. Los prisioneros restantes en la vieja cárcel fueron trasladados a principios de 1841, ya que se completaron más trabajos de construcción.

William Baker Ashton se convirtió en el primer gobernador, cargo que ocupó hasta su muerte en 1854. El personal de Gaol consistía en dos "llaves en mano" y dos guardias. Durante este tiempo la cárcel fue conocida por el público como Ashton's Hotel.

El primer intento de escapar ocurrió en agosto de 1854 cuando 2 prisioneros fueron capturados en el acto, cada uno recibió 36 latigazos. La primera fuga "exitosa" fue en 1897 cuando 3 prisioneros llegaron hasta Blanchetown antes de ser recapturados.

En 1965 se anunció que la cárcel sería demolida y todos los trabajos cesarían. En 1969 esta decisión fue revertida y las reclusas de la cárcel fueron trasladadas a una nueva instalación. A lo largo de la década de 1970 se produjo una considerable modernización de los edificios. En 1971 todas las viviendas del personal fueron desocupadas y demolidas. Adelaide Gaol fue dado de baja en 1988 y el sitio tomado por el Departamento de Medio Ambiente y Patrimonio de Australia Meridional.

Siete ahorcamientos se mantuvieron en público fuera de los muros de la cárcel, el primero ocurrió en noviembre de 1840 mientras el sitio todavía estaba en construcción, fue Joseph Stagg quien había sido acusado de matar a su amigo después de ayudarlo a escapar de Stone Jug. Mientras estaba de pie en la horca, reafirmó su inocencia, pero dijo que la persona que era responsable estaba frente a él entre la multitud, pero nunca dijo el nombre.  

De 1861 a 1883, 13 prisioneros fueron ejecutados en horca portátil erigida entre las paredes interiores y exteriores del Gaol. Las ejecuciones se trasladaron al "Nuevo Edificio" en 1894, donde otros 21 prisioneros fueron ejecutados.

La "Torre De la Cuelgue" se convirtió a ese uso en 1950 y se utilizó para las últimas cuatro ejecuciones antes de que la pena capital fuera abolida en 1976. De 1840 a 1964, 45 de las 66 personas ejecutadas en Australia del Sur fueron por ahorcamiento en el Gaol.

William Ridgway era la más joven a los 19 años en 1874, Elizabeth Woolcock la única mujer en 1873 y la última fue Glen Sabre Valance en 1964.

Alison Oborn es una investigadora paranormal y dice que la cárcel está definitivamente embrujada. Los acontecimientos inexplicables incluyen imágenes de video de una pesada puerta de acero que se abren y se cierran por sí solas, luces parpadeando dentro de celdas libres de electricidad y ruidos de bolas de billar que se juegan en la oscuridad de la noche.

Estábamos en el "nuevo" edificio, donde hay una antigua escalera de metal allí donde me paro a contar la historia sobre la aparición de un guardia que se ve aquí  y mientras hablaba de eso, los pasos comenzaron en la parte superior, pudimos escuchar el clic del talón y el chirrido de las botas de cuero y llegó a la parte superior de las escaleras y comenzó a bajar, se notó como una brisa estática que nos puso todos los pelos de punta.

Se habla de apariciones de cuerpo completo, figuras oscuras entre las sombras. Voces y sonidos de tiempos pasados capturados en equipos de grabación. Toque físico a veces suave... a veces no tanto. La aparición de una mujer con vestido blanco que se cree que puede ser Elizabeth Woolcock, ya que llevaba esa ropa cuando la ejecutaron.

Se han grabado diversas psicofonías en las que se oye Sargento Murphy, en otra se escucha ¡tengo tanto frío!

Uno de los fantasmas es el de Frederick 'Fred' Carr, fue ahorcado el 12 de noviembre de 1927 por el asesinato de su esposa, Maude. Protestó por su inocencia, incluso hasta los últimos momentos antes de su muerte. Maude fue encontrada con la garganta cortada. Curiosamente, los dos maridos anteriores de Maude también murieron de heridas en el cuello y Maude intentó suicidarse el día antes de morir.

Fred se dice que aparece regularmente cerca de las escaleras que conducen a las celdas de arriba del Nuevo Edificio. Vestido con ropa oscura y teniendo interés  en los visitantes que deambulan por su antiguo 'hogar'.

También se ve a William el primer gobernador del Adelaide Gaol y a pesar de ser un hombre razonablemente justo, fue acusado de hacer el mal. William era un hombre muy grande y cuando murió su cuerpo no pudo ser manipulado por la escalera empinada y estrecha de su apartamento. En su lugar, fue bajado sin contemplaciones por la ventana delantera a los funerarios que esperaban abajo.

Tres meses después de su muerte, William fue exonerado. Demasiado tarde para pacificar un espíritu perturbado. En las noches se dice que sus pasos se escuchan (a través de paredes de piedra sólida) mientras lucha por mover los muebles en una habitación vacía.

La directora de la prisión contó cómo un día su cocker spaniel comenzó a gruñir y corrió hasta las viejas escaleras que conducían a las habitaciones del gobernador, dejó que el perro se acercara para atacar a quienquiera que pudiera estar allí y lo siguió de cerca. El perro corrió hacia la habitación y se detuvo, de repente, saltó emocionado ante algo que no se veía y luego rodó sobre su espalda como si esperara un cosquilleo en la barriga. La directora no pudo ver a nadie allí, pero el gobernador Ashton era un amante de los perros, por lo que tal vez el perro lo vio como un amigo.

Otro fantasma es el de Ben Ellis fue el verdugo durante 10 años, desde mediados de la década de 1860 hasta mediados de 1870. Vivió en Adelaide Gaol en un pequeño apartamento debajo de lo que se convirtió en el dormitorio femenino. Ben se enorgullecía de su trabajo, cada una de las ejecuciones se llevó a cabo con precisión y de manera experta, excepto en el caso de Charles Streitman en 1877. En su prisa por hacer el trabajo, Ben tuvo un descuido y Charles cayó pero quedó atrapado en la plataforma, en lugar de la muerte instantánea, pasaron 22 minutos antes de que finalmente muriera.

El 30 de diciembre de 1873, se le exigió ahorcar a una reclusa, Elizabeth Woolcock, la primera y última mujer ejecutada en Australia. Este evento cambió la forma en que Ben veía su profesión para siempre. Con 25 años fue declarada culpable del asesinato de su marido envenenándolo con mercurio. Aunque no se presentaron muchas pruebas en su contra el jurado pensó que era culpable. No tuvo buena vida, su madre la abandonó, a los 7 años fue violada por un minero y su marido la maltrataba.

Se dice que el espíritu inquieto de Ben aparece a menudo, tal vez buscando el perdón por un trabajo demasiado bien hecho.

Pero las ejecuciones no fueron las únicas muertes, hubo numerosos casos por enfermedad, causas naturales y por supuesto por las manos de los reclusos. Se dice que más de 300 personas murieron en la cárcel de Adelaide, algunas trágicamente como Grace Williams el 10 de enero de 1861. Grace se había derrumbado después de la muerte de su esposo y fue arrestada como lunática. La retuvieron en la comisaría de policía donde intentó quitarse la vida bebiendo agua hirviendo, pero todo lo que consiguió fue ampollas en la boca, la garganta y la nariz. La enviaron a Adelaide en un estado debilitado y el policía preocupado por el deterioro de su estado, trató de llevarla al Asilo de Adelaide porque sabía que allí la tratarían, pero se negaron porque el papeleo decía que debía ser llevada a la Cárcel. La pusieron en una celda sin tratamiento y falleció durante la noche. Nunca pudo volver a ver a sus hijos, que había sido su mayor deseo.